Un taquito de historia

un taco de historia

¿Con todo joven? Bella pregunta que al escucharla se convierten en un remedio para cualquier tipo de males.

Los tacos han sido uno de esos placeres presentes a lo largo de la historia de la cocina mexicana. Para Salvador Novo (1996) gran cronista de la ciudad de México durante el siglo XX, los tacos de carnitas pudieron haber sido la primera comida mestiza, pues con la llegada de los españoles se ofreció un banquete con cerdos, tortillas y salsa.

Esta hipótesis, cierta o no, nos puede hacer referencia a una nueva forma de crear un idioma, esta vez, a través del alimento. La fusión de sabores, técnicas culinarias, una gran variedad de ingredientes y teniendo a la tortilla como fiel compañera, el taco se ha ido reinventando a través del tiempo.

Podríamos decir que una de las versiones más antiguas son los tacos de guisado, los cuales aún siguen siendo indispensables para ofrecer comilonas rebozadas entre cazuelas de picadillo, mole con pollo, chicharrón en salsa verde y un sinfín de preparaciones que solo la falta de imaginación nos podría marcar un alto. 

Si nos fijamos detenidamente, existen diferentes horarios para cada tipo de taco: en la mañana encontramos de guisado o los infaltables de canasta; a medio día aparecen los campechanos con papitas y cebolla doradas. Entradas las ocho de la noche nos agasajan uno de cabeza, dos de suadero o uno de lengua sin verdura. Esta tercera variante responde a que durante los años cincuenta del siglo XX, la creciente clase obrera en la ciudad fue la nueva clientela, la cual sería atendida por las manos de los taqueros, ese rol masculino que hasta nuestros días sigue sobreviviendo.

Comer un taco nos conecta con nuestra historia, nos cuenta como han sido los cambios y las continuidades en la forma de prepararlos y degustarlos, por algo hemos creado la forma correcta de comerlos: el brazo en ángulo de 90 grados, la cabeza a 45 y el dedo meñique que ayuda a que no existan fugas y dar un toque de distinción.

En un taco el tamaño y el relleno no importan, lo que debe destacar es lo que nos hace sentir, vivir y recordar cómo por ejemplo ese taco de sal que nos armamos con una tortilla recién hecha. Estas emociones nos permiten comprender la importancia que ha tenido esta preparación para los mexicanos, pues además de ser una comida rápida, económica y balanceada, se ha convertido en símbolo de identidad mexicana.

Por: Yolanda García González

Novo, Salvador, Cocina mexicana: historia gastronómica de la ciudad de México, México, Porrúa, 2010
Pilcher, Jeffrey, “‘¡Tacos, joven!’ Cosmopolitismo proletario y la cocina nacional mexicana”, en Dimensión Antropológica, vol. 37, mayo-agosto, 2006, pp. 87-125

Imagen Radio con Fernanda Familiar en “Que Tal Fernanda”

Les compartimos una entrevista que le realizó la reconocida conductora Fernanda Familiar a nuestro Director General Edher Santiago Villeda.

Edher Santiago Villeda, un mexicano rifadísimo | ¡Qué tal Fernanda!

Edher Santiago Villeda, CEO de CulturaAllez habla en entrevista sobre cómo funciona la aplicación que te permite conocer sitios históricos, culturales y patrimoniales de México.

“VAMOS MÉXICO”

Agradecemos a Imagen Radio por el espacio brindado.

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Xochitepec, “En el cerro de las flores”

Xochitepec
Por: Javier Balbuena 

Cuenta la leyenda que en 1890 un habitante del pueblo de Santa Cruz Xochitepec, de Xochimilco, fue apresado en Tlalpan por haber salido después del toque de queda. Obligado a trabajar en el camino real a Cuernavaca, logró fugarse, siendo perseguido desde San Pedro Martir hasta la cima del Cerro de Xochitepec, donde se abrazó desesperadamente a una pequeña cruz que ahí se encontraba, pidiéndole protección. Cuál sería su sorpresa al ver que sus perseguidores pasaron junto a él sin verlo, logrando escapar definitivamente de ellos. En agradecimiento, puso una cruz monumental, con lo que se empezó a venerar desde entonces en ese pueblo a la Santa Cruz.

Xochitepec leyenda
Xochitepec

     Ubicado al sur de la ciudad de México, en la alcaldía de Xochimilco, se encuentra este lugar lleno de historia y cultura. Cerro sagrado desde tiempos prehispánicos debido a su relación con los rituales del agua, la lluvia, la fertilidad y el maíz; funcionó como sitio de observación astronómica, pues desde su cima, durante el solsticio de invierno (21 y 22 de diciembre), se puede ver el nacimiento de Huizilopochtli, dios Sol, que sale detrás del Popocatépetl, generando el efecto de que nace por el cráter del volcán. En este mismo sitio, Tlacaelel, señor de Tenochtitlán, alentó a sus guerreros a entrar a Xochimilco, como preludio a la batalla que sostendrían con los xochimilcas.

    El cerro de Xochitepec es muy distinguible desde casi cualquier punto en que te encuentres en Xochimilco, su mayor distintivo es que tiene en su cima una gran cruz de 8 metros de altura por 4 metros de ancho, adornada con flores y listones de colores que representan ofrendas y peticiones. Su forma, como dijera la investigadora Johana Broda, es la del árbol cósmico, que está ligado al agua, a la lluvia y al cultivo del maíz. Los habitantes del pueblo de Santa Cruz Xochitepec tienen su identidad muy arraigada al cerro, como dador de vida y elemento constituyente de su comunidad. Cada año, durante las festividades de la Santa Cruz, alrededor de 50 personas bajan la cruz monumental por las laderas del cerro hasta la iglesia del pueblo, en medio de un ambiente de alegría. La fiesta se mantiene durante el tiempo que la cruz permanece en la iglesia hasta que es nuevamente subida para ser colocada en la cima. 

Si un día tienes la oportunidad de visitar este hermoso lugar podrás constatar que se trata de un lugar místico, ya que ahí se encuentran y dialogan la cultura y la naturaleza de manera constante. Al subir por sus pendientes notarás que el ruido y la zozobra de la ciudad quedarán disminuidos por una tranquilidad relajante, que se verá maximizada si logras llegar a la cima, pues la vista que ofrece de la ciudad y sus alrededores es única. Ahí es cuando entenderás por qué es un sitio tan importante en la historia y cultura de Xochimilco, el cual merece respeto y cuidado para su preservación.